Las Salinas

En el asentamiento romano de Turaniana (200d.c.) se encontraban las salinas, alrededor de las cuales nació la industria del pescado con una factoría en el mismo Puerto de Turaniana; y otra en las Cuevas de la Reserva frente a la urbanización siendo una factoría de gran importancia con 16 recipientes (cocones) para la fabricación de pescado salado.
La existencia de lagunas costeras y marismas, unido a un clima seco y cálido, permitió la instalación de explotaciones de sal marina. Estas salinas y la industria del salazón tienen su continuidad en el periodo musulmán, siendo monopolio de los emires nazaríes, quienes las gestionaban a través de funcionarios.
Después pasaron a propiedad de los Reyes de Granada y después a los de Castilla. En estos momentos eran unas pozas o charcas formadas con caballones de retamas y barro que se llenaban con aguas llovedizas en invierno, se cuajaban con los soles de la primavera, convirtiéndose en sal de primera de calidad que sacaban y almacenaban en un gran corral descubierto.
La explotación de las salinas roqueteras, sometida a toda clase de controles públicos se solía hacer mediante contratos de arrendamiento a determinados señores de la localidad que, con sus propios medios y personal, explotaban este destacado recurso económico.
En el S.XVIII, las rentas reales contaban con lo que producían las salinas, que eran unas 30.000 fanegas de sal.
En 1904 las Salinas Viejas o de los Cerrillos existían con el nombre de Salinas de Almería, sus dueños la venden a Solsada SA. El 16 de Junio de 1905 tiene lugar la escritura de constitución de sociedad denominada “Salinas de San Rafael”. En 1923 pasan a “Unión Salinera de España”.
La explotación salinera de Roquetas tuvo algunos proyectos e instalaciones novedosas para mejorar la explotación, hasta el punto de que en 1930 se hace mención a las grandes salinas y refinería de sal de Roquetas, que se reparten sus producciones por todo el mercado de Europa. En 26 de Junio de 1924 la Unión Salinera de España solicita hacer un embarcadero en las salinas de poniente situadas en la playa de los Cerrillos. El 7 de Abril de 1925 se envía al negociado de Puertos de Almería un oficio en la que se pide autorización para la instalación de un funicular para la carga de sal por la Unión Salinera de España.
Con el paso del tiempo esta actividad, que había sido tan importante para el pueblo de Roquetas deja de ser rentable, las salinas desaparecen y en su terreno se construyen urbanizaciones.
Actualmente, nuestro pueblo se está extendiendo hacia la zona ocupada por las salinas de “San Rafael” convirtiéndose en una zona residencial.